El Papa Benedicto XVI ha decidido crear una nueva estructura para acoger a quizás cientos de miles de tradicionalistas que reniegan de la visión progresista de la Iglesia Anglicana respecto a la homosexualidad y al papel de las mujeres en la Iglesia. Por primera vez desde la Reforma que separó a católicos y protestantes en el siglo XVI, el Papa ha puesto las bases para que comunidades enteras de anglicanos puedan ser admitidos en la Iglesia Católica sin que tengan que renunciar a su propia liturgia…
(Leer nota completa en El País)
El tema ha sido la sensación estos días, un aproximado de medio millón de miembros de la High Church anglicana, entrarían en comunión con Roma, incluyendo parroquias enteras con sacerdotes y obispos.
Era previsible, la gran amplitud de facciones al interior de la Iglesia de Inglaterra fue en un momento lo que la llevo a ser la “iglesia puente”, el nexo entre el protestantismo y la Iglesia fundada en Pedro, no obstante, era inexorable que dicha confesión se fraccionara. Dentro de la Iglesia Anglicana/Episcopaliana conviven grupos en los que el párroco puede ser una lesbiana casada y grupos donde se acude con regularidad al confesionario y se usa el Rosario, era imposible que estos grupos continuaran conviviendo.
Estamos a la espera de que la Constitución Apostólica respectiva, regule la estructura de los ordinariatos, pero al respecto podemos hacer algunas atrevidas inducciones:
PRIMERO. Se crearán ordinariatos anglicanos, semejantes a las circunscripciones de rito oriental.
Esto seguramente incluirá la constitución de un Código de Derecho Canónico propio, una liturgia basada en el Libro de la Oración Común y la obediencia a un obispo propio. Lo último será para evitar roces entre las comunidades de rito anglicano (o como se le vaya a denominar) y los fieles ingleses latinos, sería interesante atreverse a suponer cuál figura canónica prevalecerá, si de la Prelatura Personal semejante al Opus Dei o uno propio de las comunidades católicas orientales.
SEGUNDO. Habrá un nuevo rito en el seno de la Iglesia, el Rito Anglicano, que suplirá como la iglesia particular más reciente al Rito Zaireño, nacido en la segunda mitad del siglo XX.
TERCERO. Al poder mantener su patrimonio espiritual y litúrgico, cabe la posibilidad que los anglocatólicos no serán exigidos en el prerrequisito del celibato sacerdotal (menos para los obispos), lo cual los convertirá en el primer grupo católico occidental en el cual, los sacerdotes podrán contraer matrimonio antes de ser ordenados. CUARTO. Muestra un gran avance ecuménico, el hecho de que aproximadamente 500000 anglicanos ingresen en la comunión con Roma y esto sea saludado por el primado de la Iglesia de Inglaterra sin causar molestia alguna. Este bolandista espera con ansias devorar la Constitución, era algo que espera en su corazón, cuál el próximo paso ¿será la comunión con la Iglesia Ortodoxa?
Sobre la liturgia habrá que revisar con cuidado que no se produzcan imposiciones latinas en el rito, que ofendan a los fieles, sin que se atente contra el misterio del sacrificio incruento, no obstante los miembros de la High Church son conocidos por la pulcritud de su rito.
Figura bastante común en el mundo cristiano oriental, pero que en el occidente latino es poco comprensible entre los fieles, tanto así que hay países donde no se promueve el diaconado permanente de casados. Puede causar confusión en algunos sectores, que pueden ver esto como la eliminación del celibato para los católicos de rito latino.
QUINTO. Se ha brindado una gran esperanza para muchos anglocatólicos que veían con decepción la ordenación de homosexuales y mujeres… la pregunta que queda es: Si todos los anglicanos ortodoxos se convierten en católicos, ¿Quienes se quedarán como anglicanos, mujeres con casullas y gays en sotana?



La facilidad con la que se puede maltratar a las personas a través de la prensa, es un hecho en los medios de comunicación, no hay excepciones, todo personaje relativamente público será blanco de alguno de los muchos periodistas, que abundan en tantísimos medios de comunicación peruanos, lo cual es hasta cierto punto entendible. Nunca nadie podrá gustarle a todos, ni mucho menos habrá un caudillo que logre poner de acuerdo a la variopinta masa de redactores, comentaristas, analistas, periodistas, críticos y demás personalidad de la inconmensurable fauna de comunicadores radiales, escritos o televisados.











Debido a que este blog es católico, no ahondará en noticias sobre la brutalidad de la ocupación china del soberano estado del Tíbet, pero no puede dejar pasar los arrestos del clero tibetano y la pasividad con la que los líderes mundiales tratan este tema, debido en gran parte al gran poder de la potencia comunista. Pido a todos los visitantes del blog, que oren esta última semana de cuaresma por la liberación del Tíbet y por la libertad religiosa en la República Popular China.
